El programa de intervenciones en solares es fruto de un plan de empleo y de una encomienda de gestión por parte del ayuntamiento a Zaragoza Vivienda. El importe del plan de empleo es de 1.000.000 euros que se desglosarán en 700.000 euros para contratación de personal y 300.000 para obras y material.
Entre 2009 y 2010 se contrataron a un total de 105 personas en paro, seleccionándolos vía INAEM, y aplicando unos baremos cuya puntuación variaba según el tiempo de desempleo, el nº de personas en paro en el núcleo familiar, la experiencia y la formación.
El programa viene dirigido e impulsado por la arquitecta Patrizia Di Monte. Su enfoque es experimental y tiene una importante vertiente de investigación urbanístico-sociológica, involucrando directamente todas las asociaciones vecinales presentes en los entornos de cada solar. El mismo nombre que se le ha dado al programa indica una voluntad de cambiar la identidad de estos espacios más allá de su realidad, es decir, pasar de “estoesunsolar” a “estonoesunsolar”.
Se trataba de cambiar la cara de los terrenos vallados aprovechando la obligación legal de los propietarios de mantenerlos aseados. Con el dinero de su limpieza y el compromiso de ceder una ocupación transitoria, se convertirían en zonas de ocio. El programa prevé la realización de las siguientes tareas: la limpieza, vallado y adecuación de medianeras; y la adecuación de solares (cuyos propietarios lo consienten) para un uso público transitorio.
En 2009 inauguraron en el casco histórico una decena de parques por un millón de euros (700.000 euros, para los sueldos de los 50 trabajadores, antes en el paro). El año pasado manejaron casi el doble de dinero: 1.840.000 euros para levantar espacios públicos en el resto de Zaragoza. A principios de marzo, el alcalde, Juan Alberto Belloch, inauguró la playa-parque Vadorrey, junto al río Ebro.
Algunos de los solares transformados:
La alfombra verde de San Blas Nº 94
En este lugar se ha diseñado un original espacio verde en el que también se podrán efectuar cultivos. Además contará con una zona de parking de bicicletas y otra de reposo.
En este solar lo que se ha preparado es una gran alfombra verde constituida por un jardín vertical que se sigue extendiendo hasta tapizar casi por completo la superficie horizontal. El espacio se ha concebido como un jardín temático de 4 áreas: arbustos, aromáticas, trepadoras y flores que según las estaciones garantizarán una floritura constante. El jardín estará relacionado a los colegios y centros de educación cercanos para fines didácticos y recreativos.
Solar Las Fuentes
Se ha actuado sobre una pequeña parcela, de forma trapezoidal en una esquina de una manzana, en la que confluyen dos calles hacia una glorieta. El solar estaba siendo utilizado como aparcamiento, suponiendo un punto de desorden en esta confluencia urbana. Se planteó una plaza pública, ordenada mediante una pérgola que potenciaba la dirección de una de las calles, con una pendiente creciente hacia el espacio de la glorieta. Toda la plaza está modulada con unas bandas regulares que ordenan todo lo que allí sucede. Fue una ocasión, frente al huerto adyacente existente, para trabajar con la artificialidad. Se dispusieron de una serie de farolas como flores metálicas luminosas que emergían de una base cuadrada de la plaza. Estas bases, son recreadas bajo la pérgola, emergiendo como bancos de césped artificial. La pérgola constituye un elemento etéreo ya que está formada por una serie de alambres tensados que sostienen unas chapas rectangulares de aluminio, que se funden con el cielo en los días nublados y que provocan acentuadas sombras cambiantes en los días soleados.
Vadorrey
El solar está situado en las riberas del río Ebro, unas riberas recuperadas tras la Exposición Internacional del año 2008 que han revalorizado el río como elemento vertebrador de la ciudad. Este solar ocupa un nivel intermedio entre el paseo de la ribera y el propio río.
Aprovechando este desnivel se optó por plantear un gran talud verde que unía estos dos niveles y que acogía tres grandes mordiscos sobre el terreno. Estos tres espacios iban formando diferentes plazas y se conectaban entre ellas a través de una pasarela de madera que propiciaba un recorrido alternativo entre plantaciones aromáticas y arbolado preexistente.
La primera de las plazas, próxima a uno de los equipamientos (cafetería-restaurante) del río estaba destinada a juegos infantiles, formada por una gran superficie de caucho y rodeada por un anfiteatro que permitirá actividades diversas. La segunda consiste en un espacio arbolado en la que la pasarela lo recorre sinuosamente, acabando en la tercera, una plaza-playa con hamacas, orientadas al sol y al río, de manera que se potencie en nuevo protagonismo de éste en la ciudad. Tres maneras de relacionarse con el río y con la ciudad, tres espacios, tres usos posibles, si bien será el usuario quién finalmente decida como apropiarse y colonizarlo.
Tres espacios para tres actividades: jugar, pasear y tomar el sol. Una bolsa con tres intenciones, la CANICA hace referencia al primer espacio de juego, compuesto por una superficie de caucho capaz de albergar actividades infantiles; el segundo formado por la LAVANDA propuesto como un paseo entre árboles y bandas aromáticas, y la tercera, una CREMA SOLAR, referente a la nueva posibilidad de tomar el sol en una tumbona, inmersos en un tramo de ribera recuperada. Tres maneras de relacionarse con el río. Todo ello envasado al vacío.
Fuente: http://estonoesunsolar.wordpress.com